17 abril 2006

Un avión del TAM se accidenta en el Beni

Según el informe oficial, la nave se salió de la pista cuando tocó tierra, en Guayaramerín, por el mal tiempo. Pero un pasajero dijo que los motores se apagaron en el aire. Hace sólo dos días hubo otro aterrizaje forzoso.

A sólo dos días de que una avioneta de la empresa Amaszonas realizara un aterrizaje forzoso en el altiplano paceño, ayer en Guayaramerín (Beni) un avión de Transportes Aéreos Militares (TAM), con 31 personas a bordo, sufrió un incidente al aterrizar.
Aunque la nave perdió las dos alas y quedó seriamente dañada, no se registraron víctimas fatales al momento del siniestro, según informó el jefe de Relaciones Públicas de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), Johnny Vera.
Sin embargo, Vera añadió que una hora después del accidente una persona que viajaba en ese vuelo, llamada Nora viuda de Suárez, de unos 80 años de edad, falleció en su domicilio, al parecer a raíz de un infarto, pese a salir ilesa del incidente aéreo.
El avión partió de Riberalta a las 11.23 y cumplió un vuelto de 17 minutos, llegando a Guayaramerín a las 11.37, cuando —según el reporte oficial— tuvo problemas al aterrizar a causa de la intensa lluvia. Ésta habría provocado que la nave Fokker F-27, con placa TAM-91, y capacidad para 50 pasajeros, se saliera de la pista de aterrizaje al tocar tierra, ocasionando daños en el tren de aterrizaje y la rotura de sus alas.
El viernes, a las 16.41, nueve pasajeros y dos tripulantes salvaron su vida en un aterrizaje forzoso realizado por el piloto de un avión Cessna Caravan CP-2413, de la empresa Amaszonas, sobre la carretera a Tiwanaku (La Paz) a sólo un minuto de haber despegado de El Alto. La nave, que iba al Beni, descendió de emergencia sobre la vía y recorrió unos 300 metros hasta que, luego de cruzarse con un vehículo, acabó en la cuneta.
Respecto al accidente de ayer, existe la versión de un pasajero que no coincide con la emitida en el informe militar. La Razón se comunicó con el familiar de una persona que tomó el vuelo, quien relató que los motores de la nave se habrían apagado justo antes de aterrizar, por lo que el avión se estrelló contra la pista.
La nave transportaba a 31 personas, 24 adultos, dos niños y un bebé, además de la tripulación, que estaba al mando del mayor Carlos Arízaga y el copiloto, capitán Fernando Goitia.
Algunos medios de comunicación informaron que el suceso se habría producido por la presencia de una vaca en momentos en que el Fokker se disponía a aterrizar, versión que no fue confirmada por el jefe militar.