12 agosto 2006

Una salida para LAB

LAB vislumbra nuevos horizontes, Trans Atlantic es la nueva dueña

Apoderado del empresario dice que cumplió con el mandato de Asbún, quien pidió que los trabajadores decidan qué hacer con el 50 por ciento de las acciones.
Después de casi ocho meses de agonía, el Lloyd Aéreo Boliviano, LAB, parece haber encontrado la luz al final del túnel. Ayer se confirmó que el empresario Ernesto Asbún decidió transferir su paquete accionario a la compañía inglesa Trans Atlantic (TAA), a pedido de los trabajadores de la aerolínea.En ese marco, y a partir de hoy, la accionista mayoritaria de la línea bandera es la Trans Atlantic, que promete resucitar al Lloyd con la inyección de recursos y la incorporación de aeronaves, elementos que requiere la empresa para seguir volando.
El apoderado de Asbún, Oscar Salinas, confirmó que la transferencia de acciones se realizó la noche del miércoles, una vez que la Federación de Trabajadores de la aerolínea le enviaron una carta solicitándole firmar el endoso en favor de la compañía inglesa.A decir de Salinas, la decisión fue aceptada porque se había encontrado a una empresa dispuesta a sacar de la crisis a la línea aérea.Asimismo, insistió que todo se realizó a pedido de los empleados del Lloyd, quienes en primera instancia eran los beneficiarios de las acciones por decisión de su cliente (Asbún).
Para Salinas, la Trans Atlantic sería una empresa experta en aviación y dispuesta a potenciar al LAB, tal cual manifestaron sus ejecutivos ante los trabajadores.
Juicios en statu quo.
Asimismo, aclaró que para esta transferencia no fue necesario que los empleados retirasen el juicio contra Asbún por el incumplimiento de pago de aportes a las AFP, a pesar de la decisión de los trabajadores en realizarlo. Sin embargo, reconoció que existe un acuerdo de partes para dejar los procesos existentes en statu quo.
El dirigente de los pilotos, Richard Vaca, indicó que los trabajadores intentaron cumplir con su palabra y retirar el proceso de un juzgado cruceño, pero su afán se vio frustrado ante la exigencia de quien fuera su abogado, Otto Richter, que pidió un pago por honorarios de más de 100 mil dólares o un edificio que el LAB tiene en Argentina. Este hecho fue calificado como ridículo y abusivo, ya que el proceso se encontraba en etapa inicial, por lo que sus honorarios sólo alcanzarían apenas a 4 mil bolivianos.AuditoríasA pesar de haber firmado la transferencia en favor de la Trans Atlantic, Salinas dijo no sentirse contento porque aseguró que las observaciones hechas por los trabajadores al entonces accionista mayoritario fueron infundadas y que sólo llevaron a la crisis de la empresa.Según el abogado, Asbún habría administrado con toda transparencia en los más de cuatro años de haber estado a la cabeza de la aerolínea. Como prueba, dijo, el empresario pidió que se realicen las auditorías necesarias a todas sus gestiones.“No estoy contento, porque todo el esfuerzo que hizo Asbún no fue del todo reconocido, pese a que se luchó por mejorar a la empresa y fruto de esto fue que se alcanzó el punto de equilibrio, con perspectivas de seguir creciendo”, indicó Salinas al lamentar que intereses personales y promesas gubernamentales frenaron el trabajo del empresario.Asimismo, recalcó que esos intereses frustraron el trabajo de bolivianos que apostaron por la aerolínea nacional, “ahora está en manos de una empresa extranjera y ojalá saque adelante al LAB, que hoy mira un nuevo horizonte”.
Trámite por cumplir
El gerente del LAB, Franklin Taendler, precisó que el único trámite que resta cumplir para completar el proceso de transferencia de las acciones de Asbún en favor de TAA es la inscripción de los nuevos accionistas mayoritarios en la libro de acciones del LAB. Luego de entrar en contacto con los ejecutivos de la empresa inglesa, el gerente afirmó que pudo comprobar que se trata de gente muy entendida en aeronáutica, y que tiene una típica visión “europea” (ordenada y organizada) del negocio, muy útil para relanzar al LAB.