En la plazoleta de la avenida República de Suecia, en el barrio de Wayrak'asa de la ciudad de Cochabamba, Bolivia, el transeúnte puede sorprenderse con la presencia de una aeronave que desde hace años cumple una particular función. Desde 2002, y gracias a una cuota de imaginación que siempre es necesaria, fue convertida en biblioteca para recibir a diario a decenas de pequeños lectores en Bolivia. Oportunamente, el aparato fue trasladado en partes desde La Paz, donde había sido reportado en estado de abandono.
El avión fue emplazado en el lugar a partir de una iniciativa de la Red de Bibliotecas Simón I. Patiño, una organización destinada a promover actividades pedagógicas y de difusión de las expresiones culturales. La aeronave fue denominada sencillamente: El Biblioavión. El interior del Convair puede dar cabida a una treintena de niños, en sus habituales horarios vespertinos de martes a sábado, intentando fomentar la motivación por la lectura. En su exterior, de modo colorido, se expresa: “La lectura es mi locura”.
Con anterioridad a su baja, la aeronave había pertenecido a la empresa Frigoríficos Reyes, o Frirreyes, un operador de carga que habitualmente transportaba carne y otras mercancías perecederas hacia su base de operaciones en La Paz, desde remotas áreas del país. La aeronave en cuestión había sido adquirida dentro de un lote de ocho aparatos, entre los rezagos de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en la década del '70.
Con su matrícula civil CP-1356, había sido reportada en estado de abandono en el aeropuerto El Alto de La Paz entre Ene81 y 1997. Hacia el final de sus días en el citado aeropuerto, la máquina sólo había sido modificada exteriormente con la introducción de pequeños títulos sobre las ventanas y la matrícula boliviana sobre la parte inferior del timón, conservando el esquema básico de la US Air Force.
El avión fue emplazado en el lugar a partir de una iniciativa de la Red de Bibliotecas Simón I. Patiño, una organización destinada a promover actividades pedagógicas y de difusión de las expresiones culturales. La aeronave fue denominada sencillamente: El Biblioavión. El interior del Convair puede dar cabida a una treintena de niños, en sus habituales horarios vespertinos de martes a sábado, intentando fomentar la motivación por la lectura. En su exterior, de modo colorido, se expresa: “La lectura es mi locura”.
Con anterioridad a su baja, la aeronave había pertenecido a la empresa Frigoríficos Reyes, o Frirreyes, un operador de carga que habitualmente transportaba carne y otras mercancías perecederas hacia su base de operaciones en La Paz, desde remotas áreas del país. La aeronave en cuestión había sido adquirida dentro de un lote de ocho aparatos, entre los rezagos de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en la década del '70.
Con su matrícula civil CP-1356, había sido reportada en estado de abandono en el aeropuerto El Alto de La Paz entre Ene81 y 1997. Hacia el final de sus días en el citado aeropuerto, la máquina sólo había sido modificada exteriormente con la introducción de pequeños títulos sobre las ventanas y la matrícula boliviana sobre la parte inferior del timón, conservando el esquema básico de la US Air Force.
| Detalle de la aeronave |
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* cn. 240-329 Convair T-29B - 51-7917 US Air Force 18Ago53, -convertido a la versión VT-29B-. Radiado del servicio activo, almacenado en Davis Monthan - Arizona en May75. CP-1356 Frigoríficos Reyes 24Ago77. Almacenado en La Paz desde 1981. |
