09 noviembre 2006

Panorama aerocomercial del Noroeste argentino.

Lloyd Aéreo Boliviano anunció que el próximo martes 28 reiniciará sus vuelos a Salta, que se interrumpieron en mayo de 2006. LAB, que acaba de cumplir 82 años, abrió sus oficinas en Salta en el año 1953.
Ahora piensa no sólo reanudar sus servicios, sino también mejorarlos, ampliándolos a Tucumán, apuntando a cubrir el Noroeste argentino. En una primera etapa, la empresa realizará dos vuelos semanales a Santa Cruz de la Sierra. Lo hará con tarifas accesibles y competitivas. Se estima que el pasaje del trayecto Salta-Santa Cruz-Salta costará 200 dólares. Para ese servicio el “Lloyd” cuenta con un Boeing 737 con capacidad para 120 pasajeros, incluyendo la clase ejecutiva.
Desde comienzos del año 2002, el transporte aerocomercial es un tema sensible en Salta. La provincia de Salta está sometida a un “aislamiento aéreo” impuesto por el monopolio de Aerolíneas Argentinas a la que no interesa incrementar los vuelos ni reducir las tarifas. Por otro, la ausencia de una política de Estado del gobierno nacional para el sector.
En la última década la oferta turística de Salta se incrementó notablemente, pero ella no sólo no fue acompañada por un correlativo aumento de los servicios aéreos sino que éstos se redujeron y empeoraron en calidad y aumentaron en precio. Hasta antes de la devaluación de ese año, llegaban y despegaban del Aeropuerto Salta, entre 70 y hasta 90 vuelos semanales. Según las últimas estimaciones oficiales, ahora hay sólo 26 vuelos por semana.
En el año 2002, la situación económica obligó a la empresa Dinar, primero, a reducir sus servicios y, después, a decidir su cierre definitivo, lo que provocó el despido de 600 empleados.
Varias empresas intentaron ocupar el sitio que dejó vacante Dinar, entre ellas American Falcon y Southern Winds.
El gobierno de Salta trató de atraer el interés de otras líneas aéreas. Entre ellas, LanChile, en octubre de 2005, Gol y BRA, en febrero de 2006. En las tratativas, la empresa chilena ofreció cubrir ocho vuelos semanales en la ruta Salta-Tucumán-Buenos Aires, con una máquina para 176 pasajeros. Según el gobierno de Salta estas tratativas no avanzaron por las trabas puestas por la burocracia nacional y la mala disposición de la Secretaría de Transportes de la Nación. El gobierno local encontró una alternativa en Andes Líneas Aéreas, una empresa privada a la que el Estado provincial debe garantizarle el 65% del total de 180 plazas por vuelo. A mediados de junio de 2006, Andes anunció que comenzaría a prestar servicios con una tarifa 7% inferior a la de Aerolíneas Argentinas.