04 febrero 2007

Un ejecutivo que se pinto la cara: Morane Saulnier

Dentro de pocos días el Morane Saulnier, uno de los aviones con más historia en el país, pero principalmente dentro de la IV Brigada Aérea será “jubilado”. Y así se cerrará un extenso capítulo que deberá ser medido no sólo en sus casi 48 años de vida, sino en recuerdos, anécdotas y experiencias, que se encierran en miles de horas de vuelo.Fue el primer avión a reacción que se construyó en serie en América Latina. Y la primera nave que recorrió el cielo argentino, en vuelo de exhibición, lo hizo en setiembre del ‘57.
Ocho meses después pisó el territorio nacional y logró ser seleccionado por la Fuerza Aérea Argentina para entrenamientos. En 1960, se comenzaron a construir en Córdoba.Así, los hombres de la IV Brigada, con asiento tradicional en El Plumerillo, fueron los encargados de su puesta en servicio, operativo del sistema conocido como MS 760. Ellos realizaron tareas tan diversas como el traslado de personal hasta las prueba de armamento. Dentro de esta especialidad a algunas máquinas se les instaló un contenedor para dos ametralladoras 7,62, ubicadas bajo cada semi ala, además de algunas combinaciones de cohetes y bombas de diversos tipos. Mucho después se modificaron los equipos de comunicaciones, los que terminaron ocupando el asiento trasero derecho, convirtiendo a los aviones en triplazas.Hoy, a punto de silenciar sus turbinas, después de volar -en forma individual- más de 10 mil horas, comparten los hangares con los aún vigentes IA 63 Pampa, los helicópteros Lama y los Sukhoi Su 29, máquinas de origen ruso y especialmente preparadas para exhibición y acrobacias aéreas.

Marcas históricas:
En ese casi medio siglo de vida, el Morane logró varios hitos importantes para la aeronáutica nacional. En el ‘64 cuatro aviones unieron, a lo largo de 9.000 kilómetros y en un sólo día las ciudades de Córdoba, Corrientes, Ushuaia y La Quiaca. Este operativo, denominado “5001”, marcó además la primera presencia de un avión a reacción en la ciudad más austral del mundo.Las crónicas de la época también hacen referencia a que los Morane tuvieron una muy destacada carrera en la Escuela de Aviación Militar (EAM), no sólo en la formación de pilotos, sino también en diversos operativos y maniobras.
De este modo, se llegó a la creación de una escuadrilla de acrobacia, conocida como “Cóndor”. Aquí los aviones recibieron una “decoración” especial, destacándose el color blanco con vivos rojos en sus extremos (cola y timón). Así recorrieron el país e inclusive participaron en Asunción, la capital paraguaya.

Un adiós de alto vuelo:
Dentro de pocos días (se habla de que será el próximo mes de marzo), el Morane Saulnier dejará de surcar los cielos argentinos.Algunas voces se animan a decir que por eso se está reacondicionando el Pampa, ya que, según se estima, sería la máquina que remplazaría a la nave de origen francés.
Una versión, que si bien es aceptada por la gente de la IV Brigada Aérea con la salvedad de que la información “oficial deberá ser confirmada” por las máximas autoridades de la Fuerza Aérea, ya anticipa su despedida y muchos esperan que sea, como se lo merece, es decir de alto vuelo.



Fuente Eduardo Luis Ayassa - Diario Los Andes