17 agosto 2007

Polémica compra de un avión para Petroecuador


Petroecuador desea incorporar un jet Embraer para sus operaciones de transporte dentro del país. La decisión cuenta con un informe favorable que está próximo a ser aprobado en el Consejo de Administración (CAD).“Está por resolverse, existe un informe técnico que respalda la adquisición y existen los recursos”, señaló un alto ejecutivo de la petrolera local.
Un punto base que sirve de argumento para la adquisición de un avión para la estatal, es un informe de la Contraloría que señala pérdidas de USD 18 millones para la estatal por transporte aéreo y pérdidas hora-hombre (tiempo de espera en aeropuertos) desde hace cuatro años. El organismo de control emitió glosas por igual cifra a los ex funcionarios de Petroecuador que no agilitaron la compra de la aeronave, señaló Pareja. El funcionario agregó que en el presupuesto para 2007 de Petroecuador constan 22 millones para la compra del avión. Petroecuador recibió tres ofertas para esta adquisición: de la franco italiana ATR, que ofreció un ATR 42 500; de una compañía brasileña, un Embraer 145; y una canadiense, un avión CRJ 200. El primero es un avión turbohélice y los dos últimos jets; todas con capacidad para 50 pasajeros.
Mediante resolución del Consejo de Administración, se conformó una comisión de negociación. El organismo eliminó la oferta del ATR 42 500 a nivel de una precalificación, por considerar que se trató de un avión turbohélice, de menor velocidad y confort. La firma fue notificada oralmente por la Unidad de Aviación de Petroecuador, según una carta enviada por la compañía Soderex, representante de ATR al Ministro de Petróleos, Galo Chiriboga quien prefirió no pronunciarse, por considerar que es un tema de responsabilidad de la petrolera.“Requerimos un jet, creemos que Petroecuador debe contar con lo mejor”, señaló Pareja.E stos argumentos no convencen a la firma franco italiana, la cual argumentó que su oferta fue descartada sin considerar sus características técnicas y el precio inferior de su avión, en un 50% frente a los jets.
Más allá del precio, el coronel Guido Saltos Martínez, experto del sector, indica que un avión turbohélice puede brindar las mismas ventajas de eficiencia que el jet. En criterio del experto, el jet tendría ventajas en tiempo y velocidad sobre el turbohélice, pero es superado por el turbohélice en cuanto a capacidad para aterrizar con mayor seguridad en pistas cortas, como son las de Tarapoa, Tiputini, Tena y Montalvo, en la Amazonia, que son utilizadas frecuentemente por Petroecuador. El experto señala que la compra de un avión es un gasto innecesario. “Existen compañías que pueden brindar el servicio con ventajas para Petroecuador”, advierte. Para el gerente de Saereo, Jorge Cabezas, ambos tipos de avión, turbohélice y jet, son excelentes. Indica que el avión que requiere Petroecuador deberá aterrizar en pistas más pequeñas como son las de la Amazonia. “En ese sentido el ATR 42 500 pudiera resultar mejor para ese tipo de pistas, aunque por ser un poco más lento el tiempo de rutas sería mayor”.Según Cabezas, el mantenimiento de un avión resulta costoso si se toma en cuenta la preparación de personal, el entrenamiento técnicos, los repuestos, etc. “De allí que dado que existen otras entidades que requieren de aviones, el Gobierno debería establecer un plan de compras para definir un solo tipo de avión, para bajar costos, de lo contrario se tendrá que entrenar a un mecánico para cada tipo de avión”.
Las operaciones La estatal Petroecuador tiene una necesidad de 21 vuelos semanales dentro del país. Petroecuador mantiene un acuerdo con la compañía Tame para el transporte de sus funcionarios a la Amazonia. El titular de Petroecuador, Carlos Pareja, informó que está en agenda la compra de dos avionetas pequeñas. El avión que comprará Petroecuador cubrirá las frecuencias que se tenían antes del accidente del Fairchaild FH227, en enero de 2002.
fuente: elcomercio.com