04 septiembre 2008

Caprichos que voltean empresas...


La histeria político - gremial de Aerolíneas Argentinas, se exporta a Uruguay y amenaza con expandirse en la región.

El grupo Leadgate, propietario del 75 por ciento de la aerolínea Pluna puede abandonar la sociedad que tiene con el estado uruguayo en el control de la firma, tras el conflicto desencadenado a partir de la decisión de suspender los vuelos a Madrid. En un comunicado empresarial, Leadgate, un consorcio internacional con predominio alemán, dice que puede dar ese paso si el Gobierno uruguayo, que posee el 25 por ciento restante, considera que Pluna no debe ser gestionada como una compañía de derecho privado.El conflicto en torno a la aerolínea de bandera de Uruguay surgió cuando Leadgate confirmó la semana pasada que desde el 09Sep dejará de operar vuelos entre Montevideo y Madrid, y el Gobierno consideró que esa decisión era un error dado el carácter "estratégico" de la ruta.En el comunicado, el consorcio privado manifiesta que "si el Estado uruguayo considera que la operación a Madrid es estratégica" para el país, podría transferirle la aeronave y el personal de la ruta entre Montevideo y la capital de España para que sea operado a través de Pluna Ente, entidad autónoma de Pluna S.A.
El 13Jun2007 el Gobierno uruguayo y el consorcio Leadgate firmaron la conversión de PLUNA (Primeras Líneas Uruguayas de Navegación Aérea) en una sociedad anónima y la hasta entonces empresa estatal de aviación pasó al ámbito privado.
El gerente general de Pluna, Matías Campiani, dijo la semana pasada que la suspensión de los vuelos a Madrid obedecía a "motivos económicos" y añadió que por la subida del precio internacional del petróleo, la compañía perdía entre 1,5 y 2 millones de dólares mensuales por sus vuelos a España.
En su comunicado de este miércoles, Leadgate explica que Pluna se enfocará al ámbito regional, "donde está creciendo fuertemente" gracias a "una renovación total de flota con aviones nuevos por primera vez en 27 años". Además señaló que ha firmado "un acuerdo de código compartido con Iberia" que permitirá a ambas firmas comercializar bajo sus respectivos códigos vuelos regionales e intercontinentales de la otra parte.
Añade que la decisión de suspender la operación a Madrid "es estrictamente compatible con los contratos vigentes firmados con el Estado uruguayo" y apunta a la supervivencia y crecimiento de la compañía, como único camino hacia una empresa autosustentable que no dependa de continuos subsidios.El polémico vuelo se realiza con un Boeing 767 arrendado a un costo mensual de 550.000 dólares mensuales.

Fotografía - Marcelo Gonzalez