El mar no suele ser escenario de la política argentina, y menos aún la cubierta estrecha de un portaaviones. Sin embargo, cuando ese ámbito es elegido, responde a una decisión deliberada: la de comunicar desde un espacio cargado de significado. En dos momentos separados, dos presidentes argentinos descendieron sobre acero flotante.
El día 26Ago86, el viento cruzaba la cubierta del ARA Veinticinco de Mayo con la constancia del Atlántico abierto. No era un día ceremonial. La Armada se encontraba en ejercicios. Todo respondía a una lógica operativa. En ese contexto, la presencia de Raúl Alfonsín adquiría un sentido distinto. No era simplemente una visita institucional. Era una señal de conducción civil en un tiempo en que aún se buscaba consolidar el equilibrio de las instituciones en la historia argentina.
En aquella oportunidad, el presidente llegó en un Sikorsky S-62 de la Armada. Luego, ya acomodado a la derecha de la cabina del Grumman S-2UP Turbo Tracker, 0702/2-AS-23 -cn. 321C-, despegó en el “Búho”. Todo ocurrió en segundos. El Tracker, perteneciente a la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina, pasó de la quietud al movimiento. Se lanzó hacia adelante con una aceleración contenida, pero firme. La cubierta quedó atrás. El océano se abrió debajo, sin límites visibles.
Otros presidentes realizaron visitas a los portaaviones que supo operar la Armada Argentina. Sin embargo, en esos casos se trató de visitas en puerto o traslados efectuados en helicóptero.
El día 30Abr2026, el presidente Javier Milei, acompañado por una reducida comitiva, visitó el portaaviones USS Nimitz. El buque había participado en ejercicios conjuntos con unidades de la Armada Argentina en cercanías de las costas de Mar del Plata —Southern Seas 2026—. Por iniciativa del embajador de los Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, el presidente fue invitado a conocer la embarcación de la US Navy. Para el traslado del mandatario argentino, la fuerza dispuso el despliegue de dos aeronaves Grumman C-2A Greyhound que arribaron al Aeroparque Jorge Newbery, 162149 y 162167. La primera de ellas fue la encargada de transportar al presidente.
La visita al USS Nimitz no posee la carga simbólica de los años 80. En aquel entonces, se vivía un tiempo en que se intentaba articular el vínculo entre estructuras civiles y militares. Tampoco responde a la lógica de operar con medios propios. Se inscribe, en cambio, en una etapa distinta. En la que se persigue la idea de generar una integración dentro de un sistema internacional que exige cooperación de manera constante. -Dos presidentes, dos aeronaves, dos portaaviones-.
El Grumman C-2A Greyhound,utilizado para trasladar al presidente Milei, es una aeronave desarrollada a comienzos de los años 60 por la firma Grumman para la US Navy como un avión destinado a la misión de logística embarcada (Carrier Onboard Delivery). Realizó su primer vuelo en 1964. Entró en producción a mediados de esa década. Deriva del E-2 Hawkeye. Combina alas plegables y capacidad de operar desde portaaviones con una bodega presurizada para carga y pasajeros. Se mantuvo en servicio durante décadas gracias a su fiabilidad y a programas de modernización y extensión de vida útil aplicados especialmente desde los años 2000. Esto permitió su operación en despliegues globales hasta bien entrado el siglo XXI. En años recientes, comenzó a ser reemplazado progresivamente por el Bell Boeing CMV-22B Osprey, que ofrece mayor alcance y flexibilidad para apoyar a los grupos de portaaviones modernos.
Detalle las aeronaves
* cn. 29 Grumman C-2A Greyhound - 162149 US Navy.
* cn. 47 Grumman C-2A Greyhound - 162167 US Navy.

