En el presente espacio, los movimientos aéreos con destino al Continente Blanco siempre despiertan interés. Sin embargo, la abundancia de novedades que se generan durante la temporada antártica no siempre permite registrarlas en el momento en que se producen, especialmente en una publicación independiente y amateur. Al recorrer distintas fuentes y plataformas, encontramos referencias a la presencia en la Antártida de una aeronave que merece una mención: el Boeing 757-23A 9H-AVM.
Este aparato tuvo una trayectoria particular. Durante su etapa con la compañía maltesa JetMagic, fue utilizado en vuelos chárter y también estuvo vinculado al transporte de grupos musicales internacionales. Por citar, en Oct2016 lució títulos de Guns N' Roses durante las giras sudamericanas de la banda en los años 2016 y 2022 y, también, trasladó a la banda irlandesa U2 en 2017, por lo que su presencia en el Cono Sur quedó registrada en más de una oportunidad.
Pero, más allá de estos antecedentes, el 9H-AVM participó en operaciones hacia la Antártida. Los registros de actividad de la Expedición Antártica Rusa correspondientes a Feb2018 consignan una serie de vuelos entre Ciudad del Cabo, Sudáfrica, y el aeródromo de Novolazarevskaya, en la Tierra de la Reina Maud. Durante esa temporada, el avión formó parte del esquema de transporte que permitía trasladar personal de expediciones científicas y otros pasajeros hacia el continente y evacuarlos al finalizar sus actividades.
Estas operaciones estaban vinculadas con Antarctic Logistics Centre International (ALCI), organización dedicada a coordinar el transporte aéreo y el apoyo logístico para expediciones y programas científicos. Desde Ciudad del Cabo, los vuelos conectaban con la pista de hielo azul de Novolazarevskaya, infraestructura fundamental para el acceso a esta región antártica. Desde allí, aeronaves más pequeñas podían continuar el traslado de personas y suministros hacia otras instalaciones del continente.
La utilización de un Boeing 757 en este entorno resulta particularmente interesante. Aunque se trata de un avión derivado de un diseño comercial, las operaciones antárticas requieren una planificación específica, condicionada por la meteorología, el estado de las pistas, la autonomía disponible y las limitadas alternativas ante una eventual contingencia. Por ello, cada vuelo debe organizarse teniendo en cuenta las exigencias particulares de un entorno tan remoto.
La presencia del 9H-AVM constituye así otro registro de la diversidad de aeronaves que han participado en el enlace aéreo con la Antártida. En este caso, se trata de un aparato que alternó el transporte chárter internacional con misiones de apoyo a expediciones científicas y logísticas, una faceta menos conocida de su trayectoria que merece quedar documentada.
Cabe recordar que los antecedentes del Boeing 757 en operaciones antárticas se remontan al 16Dic2009, cuando un ejemplar de la Royal New Zealand Air Force realizó un vuelo de prueba a Pegasus Field. Posteriormente, el 17Nov2015, un Boeing 757-200 de Icelandair efectuó un vuelo de prueba a Union Glacier, seguido por el primer servicio con pasajeros, que arribó el 26Nov2015. Estos antecedentes permiten contextualizar la posterior participación del 9H-AVM en las operaciones aéreas hacia el Continente Blanco.
