Durante Abr66, arribó a Buenos Aires Jacqueline Kennedy Onassis, viuda del malogrado presidente de los Estados Unidos. Jackie fue invitada a pasar unos días en la estancia San Miguel de Ángel Cárcano, ubicada en Ascochinga, a 78 kilómetros de la capital cordobesa. Por tratarse de una ex primera dama, el Departamento de Estado de los Estados Unidos puso a disposición una aeronave a fin de cubrir el vuelo desde Buenos Aires a Córdoba con mayor comodidad para la familia Kennedy, al tiempo que la seguridad estuvo a cargo de las autoridades estadounidenses.
La señora Kennedy y sus hijos —John F. Kennedy Jr. y Caroline Kennedy— arribaron al aeropuerto de Aeropuerto Internacional de Ezeiza el 05Abr66 a bordo de un Boeing 707 de Pan American World Airways: N764PA “Clipper Nautilus” —cn. 18339/292— a las 8.29 horas. Desde el aeropuerto se trasladó en automóvil hasta la residencia de Quinta de Olivos para compartir un almuerzo, mientras que sus hijos la esperaban en la Embajada de los Estados Unidos en Argentina. Ni bien finalizadas las actividades protocolares, se reunieron en el Aeroparque Metropolitano a fin de proseguir viaje rumbo a Córdoba a bordo de un Convair VT-29B de la United States Air Force, serial “07914”. La máquina hizo su arribo a la capital cordobesa a las 15.23 horas. Cabe destacar que el motivo del viaje era meramente recreativo. John F. Kennedy había conocido el lugar en 1941 debido a su amistad con Miguel Ángel Cárcano, quien hasta un año antes era el embajador argentino en Londres. Kennedy, por entonces joven oficial de la marina, había viajado a Inglaterra, donde se conocieron y entablaron amistad.
El 14Abr66 al mediodía se posó en el aeropuerto de Córdoba el Convair de la United States Air Force, y a las 18.30 horas emprendió el regreso a Buenos Aires —Ezeiza— transportando a la señora Kennedy, a fin de abordar el avión de Pan Am que la llevaría de regreso a los Estados Unidos. Por esos días, los periodistas no pudieron acceder a la estancia San Miguel, convertida en una zona infranqueable para los paparazzi, delimitada por una alambrada especial y bajo una estricta custodia policial.
La señora Kennedy y sus hijos —John F. Kennedy Jr. y Caroline Kennedy— arribaron al aeropuerto de Aeropuerto Internacional de Ezeiza el 05Abr66 a bordo de un Boeing 707 de Pan American World Airways: N764PA “Clipper Nautilus” —cn. 18339/292— a las 8.29 horas. Desde el aeropuerto se trasladó en automóvil hasta la residencia de Quinta de Olivos para compartir un almuerzo, mientras que sus hijos la esperaban en la Embajada de los Estados Unidos en Argentina. Ni bien finalizadas las actividades protocolares, se reunieron en el Aeroparque Metropolitano a fin de proseguir viaje rumbo a Córdoba a bordo de un Convair VT-29B de la United States Air Force, serial “07914”. La máquina hizo su arribo a la capital cordobesa a las 15.23 horas. Cabe destacar que el motivo del viaje era meramente recreativo. John F. Kennedy había conocido el lugar en 1941 debido a su amistad con Miguel Ángel Cárcano, quien hasta un año antes era el embajador argentino en Londres. Kennedy, por entonces joven oficial de la marina, había viajado a Inglaterra, donde se conocieron y entablaron amistad.
El 14Abr66 al mediodía se posó en el aeropuerto de Córdoba el Convair de la United States Air Force, y a las 18.30 horas emprendió el regreso a Buenos Aires —Ezeiza— transportando a la señora Kennedy, a fin de abordar el avión de Pan Am que la llevaría de regreso a los Estados Unidos. Por esos días, los periodistas no pudieron acceder a la estancia San Miguel, convertida en una zona infranqueable para los paparazzi, delimitada por una alambrada especial y bajo una estricta custodia policial.
Detalle de la aeronave desplegada* cn. 326 Convair T-29B / VT-29B 51-7914 US. Air Force dd. 1951. mdf. a VT-29B, Desprogramado y almacenado en Davis Monthan AFB. Abr75. adquirido por Allied Aircraft Sales 08May79 almacenado en Bobs Air Park, -desmantelado en 1997-.

