31/01/2026

Visitando a un Catalina


    
El 13Ene2026, mientras tomábamos fotos en Panorama Terrace del aeropuerto de Schiphol, Amsterdam, mi amigo Ron Mak que me sorprendió al preguntarme: “Si quieres salir a hacer spotting mañana, podría haber una agradable sorpresa… ¿Te gustaría ver un Catalina? ¿Coordinamos?” La idea de acercarme a un avión tan icónico hizo que aceptara casi sin dudarlo.
    A la mañana siguiente, partí desde Haarlem, con la mochila lista y la cámara preparada. La ruta me llevó hasta la estación de Weesp, donde subió Ron, y así llegar a Amersfoort Central.
    Al llegar a destino, la pequeña expedición continuó. Tomamos un autobús hacia Soesterberg, atravesando paisajes muy pintorescos, acompañados de un clima inusual para el invierno nederlandes. El sol después de varios días brillaba. Ron se había comunicado con Prudence Staal, uno de los voluntarios encargados de la restauración del Catalina, quien nos condujo en su automóvil desde la parada del autobús, hasta el lugar de la restauración de la aeornave.
    La recompensa del viaje nos esperaba en el hangar, en lo personal podría hacercarme al Catalina de cerca y conocer a los voluntarios que dedican su tiempo, y pasión a restaurarlo, devolviéndole el esplendor que lo convirtió en un ícono de la aviación.

El avión

    El PBY-5 Catalina es hidroavión militar estadounidense desarrollado en los años 30s, ampliamente utilizado durante la Segunda Guerra Mundial. Se destacó por su gran autonomía, capacidad de amerizaje y versatilidad, cumpliendo misiones de patrulla marítima, guerra antisubmarina, rescate, reconocimiento y transporte. Gracias a su robustez y fiabilidad, el Catalina fue operado por numerosas fuerzas aéreas y navales aliadas, convirtiéndose en uno de los aviones más emblemáticos de la aviación naval del siglo XX. 

    El Catalina, dueño del serial 16-212 supo pertenecer a la Marine Luchtvaart Dienst, y formó parte de un grupo de seis aeronaves adquiridas a la US Navy en 1951, las cuales se encontraban alamacenadas en Glendale, Florida. -16-211 a 16-216-. Estas máquinas fueron completamente reacondicionadas en Aviolanda, -un fabricante de aeronaves y carrocerías nederlandes de Papendrecht y Woensdrecht, que desarrolló sus actividades entre los años 1927 a 1967. 
    Los Catalina posteriormente fueron trasladados a Nederlands Nieuw-Guinea, territorio dependiente del país europeo entre 1949 a 1962, donde fueron asignados al escuadrón de aeronaves N° 321, efectuando principalmente vuelos de patrulla, no obstante, también se emplearon en el transporte pasajeros y carga.
    En particular, la aeronave 16-212, regresó a los Países Bajos en 1954, siendo retirado del servicio en Feb57. Seguidamente el aparato fue remitido a un parque infantil en Bosbad Hoeven, Brabante, -un parque de vacaciones y camping familiar en Hoeven, Brabante, Países Bajos- donde quedó expuesto a la intemperie. Conforme al paso del tiempo, su estado empeoró de tal forma que tuvo que ser rescatado, remitiéndolo al Museo de Aviación Militar en Kamp van Zeist. Un destino más lógico desde la perspectiva de la historia de la aviación. Pero incluso allí, el estado del Catalina fue empeorando progresivamente.
    En 1996 fue trasladado sobre un camión a Valkenburg para su restauración, pero las alas sufrieron graves daños en una severa tormenta. Posteriormente, el fuselaje, las matrechas alas y los motores se destinaron a un depósito.
    El fuselaje fue trasladado en camión a Schiphol en Jul2004 para ser sometido a trabajos de pintura. A partir de 2005 se lo almacenó en  la base de Soesterberg, dentro de un "hardstand", uno de los pequeños hangares ocultos comunmente cubiertos de hormigón y camuflados con tierra y vegetación para proteger los aviones cazas y bombarderos durante la Guerra Fría.

    
En 2019, se produjo un hecho trascendente: el último Catalina en condiciones de vuelo en los Países Bajos, -12-218/PH-PBY cn. 300, bautizado "Karel Doorman"- fue vendido a un coleccionista estadounidense, partiendo el día 29May2019. Sobre este aparato, circula una anécdota curiosa y divertida. Este avión supo contar con un “nose art” muy característico: una pintura de Sylvester, el gato de los dibujos animados. Cuando el avión fue transferido a nuevos dueños, se les obligó a preservar el nose art intacto, porque según la superstición de los pilotos, removerlo traería mala suerte. Así, Sylvester permaneció sobre el fuselaje hasta la fecha.
    Con la partida del 12-218, la denominada Neptune Association Foundation contactó al Nationaal Militair Museum proponiéndole restaurar la aeronave 12-212 para su exhibición estática.  En Ago2020 el avión 12-212 fue trasladado en camión a Nieuw-Vennep para proseguir con su restauración, pero este museo cerró, por lo que el Catalina fue remitido nuevamete a Soesterberg en Sep2023. Actualmente este Catalina se encuentra en restauración en un edificio cercano al museo, el cual visitamos el día 14Ene2026.

    Al ingresar al hangar, fuimos recibidos por parte del grupo de voluntarios que se encontraban trabajando ese día, los cuales sumamente amigables, dejaron sus herramientas a un lado para compartir con nosotros una merienda mientras nos contaban los detalles de su trabajo. La mayor parte del diálogo fue en holandes, pero Ron me acercaba lo fundamental del relato. 
    A lo largo de la visita, pudimos observar de cerca el cuidado y la dedicación que requiere mantener un avión tan icónico: por citar una de las innumerables tareas uno de los voluntarios trabajaba artesanalmente una chapa de aluminio, a fin de recrear con paciencia la forma acanalada de las partes faltantes o dañadas del fuselaje, incluyendo la trompa y algunos elementos interiores. Al tiempo la labor sobre las alas demanda un meticuloso proceso de varias capas de pintura, aplicadas a temperaturas precisas para devolverles su esplendor original. Ver cómo cada detalle es atendido con tanta precisión nos permitió apreciar la pasión y el esfuerzo de quienes mantienen vivo este avión tan único.
    El trabajo realizado por el grupo de voluntarios queda registrado y puede seguirse a través de fotasch.nl, la plataforma fotográfica de Henk Ascman. Este espacio funciona como un archivo visual que permite acompañar el desarrollo de las tareas, observar los avances y comprender en detalle el proceso de trabajo colectivo.
    Se estima que, una vez finalizados los trabajos de puesta en valor, la aeronave será exhibida en el Marinemuseum de Den Helder, ciudad portuaria situada en el extremo norte de Noord-Holland. Se trata de un destacado museo naval dedicado a la historia de la Koninklijke Marine.

    
A este proyecto se le sumará un nuevo desafío para el equipo responsable de la recuperación del aparato, que deberá afrontar el traslado del icónico avión a lo largo de aproximadamente 148 kilómetros hasta su ubicación definitiva.

Detalle de la aeronave
* cn.  1509 Consolidated PBY-5A Catalina -  48317 US Navy 16Nov43, N1495V Charles H. Babb Co. 22Feb51 -registrado para ser trasladado-, P-212 Marineluchtvaartdienst 29May52, rr. 16-212, desactivado en Ago57.

Agradecimientos: Ron Mak, Prudence Staal, Henk Aschman y a todo el grupo de personas que hacen posible la restauración del avión Catalina 16-212.