18 febrero 2015

Saqueo a la boliviana

Recientemente se conoció la existencia una de una denuncia contra Transporte Aéreo Militar (TAM) por la utilización de piezas de aeronaves desactivadas que le pertenecían a la compañía AeroSur. La imputación fue efectuada oportunamente por el ex mayor FAB Mario Ormachea ante el fiscal de la justicia boliviana, Marco Antonio Rodríguez. Aparentemente, narra la denuncia, se habría producido la sustracción de al menos dos turbinas, diversos parabrisas y otros accesorios sobre aeronaves que se encontraban estacionadas en el aeropuerto cruceño. El fiscal confirmó el 09Feb2015 que tras recibir el informe de Ormachea, efectuó una inspección ocular en el aeropuerto internacional Viru Viru (Santa Cruz). Por su parte, el abogado de Humberto Roca ex titular de AeroSur, Jorge Valda, advirtió que se evalúa iniciar un proceso legal por robo ante la justicia internacional a la Autoridad de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), la Fiscalía y la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), por el desmantelamiento de las aeronaves. Vale recordar que el estado boliviano en su momento ejerció una enérgica persecución a la empresa de capitales privados hasta hacerla desaparecer en May2012. Previo a la suspensión de sus actividades, el propio presidente boliviano, solía referirse a las aeronaves de AeroSur como "Carcachas". Lo cierto es que el TAM solo llegó a incorporar elementos casi contemporaneos a los de AeroSur, a juzgar por los longevos Boeing 737 que sumó a su flota, (el primero de ellos fue el FAB-112). Incluso obtuvo un Boeing 727 de la malograda AS, con 30 años de servicio, que fue presentado con toda la pompa en Oct2011. La empresa TAM supo cosechar no pocos incidentes. Como si fuera poco, los únicos elementos que ingresaron directamente de fabrica, ha sido los aviones de origen chino Xian MA-60 en 2008 que han sabido protagonizar algún que otro sobresalto en materia de seguridad. Al reconto de sucesos, por cierto poco envidiables, a la empresa estatal boliviana ahora le pesa un posible hecho de dolo. Nada mal. ¿No?.