23/02/2022

La visita de un Fairchild

-El F-27 en la Plataforma Militar de Aeroparque, delante de un Dove de la Fuerza Aérea Argentina-
    El día 10Dic58 arribó al aeroparque metropolitano de Buenos Aires un avión Fairchild F-27, versión americana del turbohélice Fokker Friendship construido bajo licencia en Hagerstown, Maryland. El aparato por esos días llevaba a cabo una gira promocional. La comisión del fabricante americano estuvo encabezada por el representante de ventas en el exterior, Lawrence Hendelson. Diversos agentes de prensa e invitados especiales participaron del vuelo de presentación. Concluida la visita a Buenos Aires, el día 15Dic58, el avión partió rumbo a la ciudad de Resistencia y Asunción (Paraguay), dando continuidad al Sales Tour.  El aparato empleado portaba los colores de Aerovías Venezolanas SA. (Avensa), y había sido movilizado especialmente desde Caracas, realizando escalas en Lima y Santiago de Chile. La empresa venezolana había introducido en servicio regular los F-27 tan sólo unos meses antes, -el 03Oct58-. Avensa llegó a operar cinco de estas unidades entre los años 1958 y 1963, y al momento de la visita, la totalidad de estos ejemplares habían sido entregados.
 
Detalle de los Fairchild F-27  de Avensa
* YV-C-EVK Fairchild F-27 cn. 13 dd. 25Sep58.
* YV-C-EVQ Fairchild F-27 cn. 26 dd. 05Dic58.
YV-C-EVH Fairchild F-27 cn. 12 dd. 18Sep58.
YV-C-EVP Fairchild F-27 cn. 25 dd. 03Dic58.
YV-C-EVS Fairchild F-27 cn. 24 dd. 05Dic58.

    Contemporáneamente las autoridades nacionales anunciaban la intención de adquirir diez aviones de este tipo, para la compañía estatal. El precio por unidad del modelo F-27, según la revista Aviation Week de la época rondaba entre los 590.000 y 660.000 dólares según la versión requerida. Estimaciones del mismo medio esgrimían que debían venderse unas 300 unidades para amortizar los gastos del programa. En tal sentido puede entenderse aquellas fatigosas giras, en la lucha de lograr un nuevo usuario. Finalmente en la edición del 22Ene59, el matutino La Nación oficializaba la orden de compra por 10 Fairchild F-27  para la empresa nacional. Esta operación con la empresa Fairchild Engine and Airplane Corporation contaba con el guiño del Poder Ejecutivo, y fue acordada entre Lawrence Hendelson de parte del constructor americano y el comodoro Juan José Guiraldes representando a la aerolínea local. Asimismo, el acuerdo signado contemplaba una opción por 10 ejemplares adicionales. El compromiso fue reafirmado en Abr59. Sin embargo, en menos de un año, esta compra había quedado sin efecto. 
    Tal como cita el blog amigo Línea ALA, un Fairchild F-27 se presentó nuevamente en "sales tour" en Argentina el 19Jun60. En esta oportunidad el aparato llegó hasta en el viejo aeródromo de Villa Harding Green (Bahía Blanca). La aeronave estaba tripulada por pilotos estadounidenses, y transportó autoridades de la empresa estatal juntamente con pilotos y técnicos. Desde allí, el avión partió rumbo a San Carlos de Bariloche y Esquel. Los ejecutivos de Fairchild intentaban seducir a potenciales clientes como Aerotransportes Litoral Argentino -ALA-. 
Pero Fairchild no era la única empresa deambulando por la zona. Con un mes de antelación, el modelo inglés Handley Page Herald, el 15May60 se había hecho presente en Argentina. -ver Las giras del Herald y la visita del Duque-.
    Finalmente en Mar61 el estado argentino encargó nueve unidades del turbohélice inglés Avro 748 -Ver Recuerdos de la Perdiz-. Situación que terminó por hacer agua las intenciones de Fairchild de lograr un ápice del mercado argentino. Por su parte, las aspiraciones en la conquista de ALA tampoco fueron exitosas, dado que esta empresa cursó un pedido por ejemplares Fokker F-27. Estos, finalmente no arribarían al país, a pesar que algunos de ellos hasta llegaron a lucir esquema y títulos de la aerolínea. -ver "Los cuatro que estuvieron a punto de venir"-.
    Respecto al modelo, en total se construyeron 131 Fairchild F-27 seguidos de 79 pertenecientes a la versión alargada FH-227. Muchos de ellos pasaron por diversos operadores, y recobraron vida cuando se promovió la apertura de cielos en los EE.UU. que comenzó a demandar aeronaves de alimentación a las líneas troncales. Los F-27 llegarían al país después de muchos años, en principio de la mano de CATA Línea Aérea, que adquirió algunos de estos turbohélices procedentes de la empresa Horizon. Años más tarde sería el turno de AeroSur Patagónica. Pero eso es motivo de otra historia, y claro está, los aviones contaban con muchas horas y ciclos en su haber.