02/04/2024

Dentro de un Jumbo

 
   
No recuerdo la fecha 
exacta, pero debió ser transitando 1975, cuando por primera vez vi un Boeing 747. Aquella ocasión tuvo lugar en el aeropuerto Benito Juárez de la ciudad de México. Se trataba de una aeronave de la compañía Iberia, estacionada al final de la terminal. Recién en Dic79 realicé mi primero vuelo a bordo de un Jumbo, desde Ezeiza a Madrid, con una escala en Río de Janeiro. Posteriormente tuve la suerte de volar muchas veces en ellos. Y si hubiera oportunidad, lo me gustaría seguir haciéndolo. Resultan entendibles las razones económicas que hacen que las aerolíneas opten por aeronaves con sólo dos motores. Al mismo tiempo, es razonable que el progreso dicte la maginación de este gigante del cielo.  Pero nadie podrá dudar que se trata de una aeronave única, tan singular, que es poseedora de una fisonomía inconfundible, que ha marcado un antes y un después en la historia aeronáutica. 
    Mi último vuelo en un Jumbo lo realicé desde Santiago de Chile a Ezeiza en un Boeing 747-436 de British Airways. Con el paso del tiempo pensé que ya no tendría oportunidad de subir a ningún otro. Pero afortunadamente, aún quedan oportunidades, al tiempo que alguno de ellos han sido preservados.
    La visita reportada a Aviodrome en Abr2023 -Lelystad, Flevoland-, podría ser abordada con diferentes reportes de sus numerosos rincones. Como así también de forma singular, detallando algunas piezas particulares. Sin lugar a dudas unas de ellas es el Boeing 747-206SUD, -Stretched Upper Deck- -PH-BUK cn. 21549/336- "Louis Blériot". Este aparato operó con KLM por 25 años desde 1978. Desde 2004, este gigantesco jet se exhibe en el área exterior del Museo. Lo que resulta verdaderamente formidable, es que los visitantes cuentan con la posibilidad de recorrer su interior.
    Originalmente, la aeronave fue construida como un Boeing 747-206B, es decir, con clásica protuberancia superior corta de los 747. Nueve años más tarde, fue convertido a la versión 747-206(SUD) Combi, situación que generó cierto desconcierto al observador, debida cuenta que los cambios efectuados lo asemejaban s la versión 300 de los Jumbos. La última configuración de la aeronave lo concibió para transportar 56 pasajeros en primera clase, 241 de clase económica, al tiempo que el sector posterior de la aeronave fue configurado con una amplia cabina dedicada al transporte de carga.

    
Aviodrome logró adquirir esta aeronave por el simbólico valor de un euro. En Nov2003 se trataba del último Boeing 747 clásico de la empresa neerlandesa en servicio. Una vez determinado su destino, quedó claro que, dadas las dimensiones del aeropuerto de Lelystad, no brindaban las condiciones para permitir la operación de un 747. Por tal motivo se planificó el desarme de la nave, que comenzó por el desmonte de sus cuatro motores GE CF6-50E2, alas, timón y estabilizadores. Estas tareas fueron llevadas a cabo en el sector este del aeropuerto Schiphol, e involucraron más de un centenar de voluntarios. Seguidamente, el fuselaje fue transportado por agua montado en un pontón hasta Harderwijk. Atravesando diversos canales de Ámsterdam. Los Países Bajos tienen una relación muy antigua con el agua, y si bien el transporte de cargas a través de sus canales ha sido un clásico de su cultura, el transporte del fuselaje de un 747 se ha constituido en un hecho que impactó en las noticias a nivel mundial. 
 Desde Harderwijk el aparato desarmado fue elevado trabajosamente mediante grúas, siendo depositado sobre un semirremolque que lo condujo finalmente hasta Aviodrome. Una vez en el museo, se dieron comienzo a los trabajos de reensamblado, que concluyeron en Jul2005.
    El acceso a la aeronave se realiza por medio de una manga desde el edificio principal del museo, pero en el caso de la visita realizada la manga no estaba disponible, por lo que se accedió por la parte posterior, contigua a la cabina de carga, situación que genera una sensación implícita de las dimensiones del avión. El piso de este sector del aparato, en algunas circunstancias es provisto de alfombras cuando se realizan eventos especiales. Continuando hacia adelante se accede al sector turista. La aeronave luce como si estuviera próxima a ser abordada. Incluso en alguno de los bolsillos de las butacas se distinguían los safety cards. Recorriendo el amplio galley se accede al sector de primera, algunas de las butacas presentaban las mesas rebatibles con la vajilla completa del servicio de KLM. Desde esta zona por medio de la escalera se accede al piso superior. Destinada igualmente a la primera clase y la cabina de mandos. Que para las dimensiones de un 747, siempre parece pequeña. Al igual que el resto de los sectores de la aeronave, cuenta con todos sus elementos.

    
Desandando la última parte del recorrido, culmina el paseo, se desciende por una escalera emplazada delante del ala derecha. Como si lo relatado no diera idea de las dimensiones del aparato, el tímido sol neerlandés comenzaba a rendirse a las sombras, que reproducen sobre parte del jardín de Aviodrom la silueta del 747.

Detalle de la aeronave
* cn. 21549/336 Boeing 747-206B - FF. 17Ago78 - PH-BUK KLM Royal Dutch Airlines 01Sep78, "Louis Bleriot", convertido a 206BM 1985. Almacenado en Schipol 17Nov2003. hasta Dic2004. Remitido a Aviodrome Museum.

Agradecimiento: Ron Mak.