Los G-222 en la Aviación de Ejército Argentino
El Aeritalia G.222 (actualmente Alenia) es un avión de transporte militar de tamaño mediano y características STOL, capaz de operar en pistas de tan solo 1.200 metros. Fue desarrollado originalmente bajo especificaciones de la OTAN. La República de Italia incorporó la mayor parte de la producción de este modelo. Décadas más tarde, Estados Unidos adquirió una pequeña cantidad de G.222, tras realizarles una serie de modificaciones. Este modelo fue identificado como C-27 Spartan, y algunos de ellos operan en Sudamérica en misiones contra la producción de drogas.
El G.222 posee una configuración de alas altas, sobre las cuales se alojan los dos turbopropulsores General Electric T64, fabricados bajo licencia por Alfa Romeo y Fiat. En la parte posterior cuenta con una rampa de carga. Su interior permite transportar grandes volúmenes y realizar tareas de lanzamientos. También puede configurarse para operaciones tipo medevac, y a través de sus puertas laterales posibilita el lanzamiento de paracaidistas.
El G-222 opera con cuatro tripulantes y puede albergar hasta 44 pasajeros, con una autonomía de 2.500 km o seis horas de vuelo. Su capacidad de carga es de 7.500 kg, a una velocidad de 410 km/h.
Hacia fines de los años ’70, el Ejército Argentino concretó su anhelo de contar con aeronaves propias de gran porte, lo que le permitió independizar en cierta medida su operatividad de la Fuerza Aérea Argentina en el uso de aviones de transporte. La situación, en ocasiones, llegó a ser tensa, ya que en la década del ’60 el Ejército había incorporado al menos una docena de C-47 en Brasil, los cuales fueron transferidos posteriormente por orden del Poder Ejecutivo a la Fuerza Aérea Argentina –ver Recuerdo de viejas rencillas–. Así, la Aviación de Ejército quedó relegada a la operación de helicópteros y aeronaves menores.
El primer Aeritalia G-222 del Ejército Argentino llegó al país el 29Mar77. El primer avión, AE-260, partió desde Turín, Italia, realizando escalas en Sevilla, Las Palmas, Isla de Sal, Recife y Río de Janeiro. El Comando de Aviación del Ejército Argentino utiliza este modelo en el transporte de personal y carga. Sus tres ejemplares operan con el Escuadrón de Aviación de Apoyo General 603, dentro de la Sección Transporte Aéreo Logístico del Arma.
En 1982, durante el conflicto del Atlántico Sur, los G-222 fueron desplegados al sur del país. Particularmente, el Aeritalia G-222 AE-260 voló desde Comodoro Rivadavia a Puerto Stanley el 29Abr82.
Tras la finalización de las hostilidades, como ocurrió con la mayoría del material militar de la república, los G-222 sufrieron un proceso de desgaste y postergación, influido en gran medida por decisiones políticas que miraron con recelo a las Fuerzas Armadas y sus medios. Periódicamente, los G-222 fueron desmantelados de partes vitales para que otras aeronaves pudieran operar. Esta situación llevó a la paralización del sistema de armas.
El estado de los aviones a May90 era el siguiente: el AE-261 había sido revisado por la Fuerza Aérea Argentina y se hallaba operativo; el AE-262 estaba aparcado dentro de un hangar de Campo de Mayo a la espera de ser puesto en condiciones de vuelo tras la revisión de sus motores; mientras que el AE-260 yacía a la intemperie como fuente de repuestos.
En cuanto a su seguridad operativa, estos aviones no registraron grandes incidentes. El 27Mar96, un G-222 no identificado sufrió un aterrizaje de emergencia en Santa Cruz con 56 pasajeros a bordo, sin que el incidente tuviera mayores consecuencias.
Para Abr2002, la situación de las aeronaves no había cambiado demasiado. El AE-262 no podía volver a volar, ya que el Ejército no contaba con fondos para restaurar sus plantas de poder. Mientras tanto, el AE-261 estaba definitivamente fuera de servicio, desprovisto de sus motores y su timón. Un reporte de Campo de Mayo del 26Mar2004 indicaba que las tres aeronaves se encontraban fuera de servicio.
A principios de 2005, el Ministerio de Defensa, a través de la Contraloría General del Ejército, programó la recuperación para vuelo de un G-222 mediante la ejecución de una inspección mayor (Check A+B+C) y revisión de componentes en los talleres de Campo de Mayo, con el objetivo de permitir su empleo en tareas de enlace, transporte de personal y carga, y apoyo a poblaciones aisladas por catástrofes..
El 09Jun2006, el AE-260 cumplía dos meses estacionado en la Base Aérea Militar de Campo Grande, Brasil, tras realizar un aterrizaje de emergencia por problemas en su motor izquierdo. Se esperaba que el Ejército rescatara la aeronave, aunque nuevamente las cuestiones presupuestarias jugaron en contra.
Tras treinta años de operaciones de estos aviones en el país, y más allá de los esfuerzos de los miembros del Ejército Argentino, los G-222 quedaron abandonados en Campo de Mayo debido a las limitaciones presupuestarias y la falta de mantenimiento adecuado.
El G.222 posee una configuración de alas altas, sobre las cuales se alojan los dos turbopropulsores General Electric T64, fabricados bajo licencia por Alfa Romeo y Fiat. En la parte posterior cuenta con una rampa de carga. Su interior permite transportar grandes volúmenes y realizar tareas de lanzamientos. También puede configurarse para operaciones tipo medevac, y a través de sus puertas laterales posibilita el lanzamiento de paracaidistas.
El G-222 opera con cuatro tripulantes y puede albergar hasta 44 pasajeros, con una autonomía de 2.500 km o seis horas de vuelo. Su capacidad de carga es de 7.500 kg, a una velocidad de 410 km/h.
Hacia fines de los años ’70, el Ejército Argentino concretó su anhelo de contar con aeronaves propias de gran porte, lo que le permitió independizar en cierta medida su operatividad de la Fuerza Aérea Argentina en el uso de aviones de transporte. La situación, en ocasiones, llegó a ser tensa, ya que en la década del ’60 el Ejército había incorporado al menos una docena de C-47 en Brasil, los cuales fueron transferidos posteriormente por orden del Poder Ejecutivo a la Fuerza Aérea Argentina –ver Recuerdo de viejas rencillas–. Así, la Aviación de Ejército quedó relegada a la operación de helicópteros y aeronaves menores. El primer Aeritalia G-222 del Ejército Argentino llegó al país el 29Mar77. El primer avión, AE-260, partió desde Turín, Italia, realizando escalas en Sevilla, Las Palmas, Isla de Sal, Recife y Río de Janeiro. El Comando de Aviación del Ejército Argentino utiliza este modelo en el transporte de personal y carga. Sus tres ejemplares operan con el Escuadrón de Aviación de Apoyo General 603, dentro de la Sección Transporte Aéreo Logístico del Arma.
En 1982, durante el conflicto del Atlántico Sur, los G-222 fueron desplegados al sur del país. Particularmente, el Aeritalia G-222 AE-260 voló desde Comodoro Rivadavia a Puerto Stanley el 29Abr82.
Tras la finalización de las hostilidades, como ocurrió con la mayoría del material militar de la república, los G-222 sufrieron un proceso de desgaste y postergación, influido en gran medida por decisiones políticas que miraron con recelo a las Fuerzas Armadas y sus medios. Periódicamente, los G-222 fueron desmantelados de partes vitales para que otras aeronaves pudieran operar. Esta situación llevó a la paralización del sistema de armas.
El estado de los aviones a May90 era el siguiente: el AE-261 había sido revisado por la Fuerza Aérea Argentina y se hallaba operativo; el AE-262 estaba aparcado dentro de un hangar de Campo de Mayo a la espera de ser puesto en condiciones de vuelo tras la revisión de sus motores; mientras que el AE-260 yacía a la intemperie como fuente de repuestos.
En cuanto a su seguridad operativa, estos aviones no registraron grandes incidentes. El 27Mar96, un G-222 no identificado sufrió un aterrizaje de emergencia en Santa Cruz con 56 pasajeros a bordo, sin que el incidente tuviera mayores consecuencias.
Para Abr2002, la situación de las aeronaves no había cambiado demasiado. El AE-262 no podía volver a volar, ya que el Ejército no contaba con fondos para restaurar sus plantas de poder. Mientras tanto, el AE-261 estaba definitivamente fuera de servicio, desprovisto de sus motores y su timón. Un reporte de Campo de Mayo del 26Mar2004 indicaba que las tres aeronaves se encontraban fuera de servicio.
A principios de 2005, el Ministerio de Defensa, a través de la Contraloría General del Ejército, programó la recuperación para vuelo de un G-222 mediante la ejecución de una inspección mayor (Check A+B+C) y revisión de componentes en los talleres de Campo de Mayo, con el objetivo de permitir su empleo en tareas de enlace, transporte de personal y carga, y apoyo a poblaciones aisladas por catástrofes..
El 09Jun2006, el AE-260 cumplía dos meses estacionado en la Base Aérea Militar de Campo Grande, Brasil, tras realizar un aterrizaje de emergencia por problemas en su motor izquierdo. Se esperaba que el Ejército rescatara la aeronave, aunque nuevamente las cuestiones presupuestarias jugaron en contra.
Tras treinta años de operaciones de estos aviones en el país, y más allá de los esfuerzos de los miembros del Ejército Argentino, los G-222 quedaron abandonados en Campo de Mayo debido a las limitaciones presupuestarias y la falta de mantenimiento adecuado.
Detalle de las aeronaves* AE-260 Aeritalia G.222 cn. 4010 entregado el 29Mar77.* AE-261 Aeritalia G.222 cn. 4011 entregado el 30Nov77, bautizado “La Piadosa Caridad”.* AE-262 Aeritalia G.222 cn. 4021 entregado el 04Abr78, bautizado “La Santa Fe”.









